03
Oct
09

Tu mano en mis manos. Un coito de quince dedos (Basilio Pozo-Durán)

Tu mano en mis manos. Un coito de quince dedos (Basilio Pozo-Durán)

Cinco falanges, cinco uñas, cinco nudillos. Todos los sentí. La misma que reafirma tus intervenciones en los plenos o tus comparecencias ante los medios. La misma que me envía mensajes al móvil. Y la que levantas para votar a favor, en contra o abstención. Ésa que, por unos segundos que para mí fueron horas haciendo el amor, estuvo sobre mis manos.

Pequeña y cálida. Tu mano pequeña y cálida, y ágil, como todo tu cuerpo pequeño y cálido, y ágil. Como si hubiera tenido, a través de esa mano, todo tu cuerpo sobre el mío.

Tu sonrisa dulce, tus ojos rasgados que se vuelven más pequeños y más intensos cuando ríes. Tu mano de compañera, de amiga, se hizo mano de mujer. Sólo de mujer, sólo tu cuerpo acariciando el mío, concentrado todo sobre mis manos.

Querías decirle algo a la persona que se sentaba a mi otro lado. Te inclinaste hacia adelante y hacia mí. Y tu mano acarició las mías, entrelazadas, mi derecha palma arriba y mi izquierda palma abajo. Digo acariciaste porque fue caricia, una caricia muy cálida. Una energía, una sensación de deseo seguro, que subió hasta mis hombros, mi cuello y bajó por mi espalda, mi cintura, mi sexo y mis piernas. No, no te apoyaste para evitar caerte hacia adelante, no, porque no ejerciste presión sobre mis manos. Tampoco ocurrió que las tocaras o las rozaras por equivocación. No, era una mano cálida y segura la que me acarició. No intentaste corregirla y ponerla, por ejemplo, sobre mi rodilla. No. Se encontró con las mías, y mis manos y la tuya se gustaron y se quedaron así. Haciendo el amor.

No hubo miradas ni ningún otro movimiento de nuestros cuerpos durante ese coito de quince dedos.

Ahora, cuando me hablas, ya sólo observo tu mano, aguardando la ocasión de que se detenga y venga a hacer el amor sobre las mías.

23
Ago
09

Si los cuerpos, si límites… (Basilio Pozo-Durán)

Si los cuerpos, si límites… (Basilio Pozo-Durán)

Que no es amor, que sólo vendimos los cuerpos. Aunque no le pusimos precio, sólo hicimos el acto capitalista, la compra-venta de dos mercancías llamadas cuerpos. No salimos a la calle a intercambiar nuestros bienes en el libre mercado, lo hicimos en la intimidad de una habitación, pero aún ahí ofrecimos nuestros cuerpos al mejor postor, al otro cuerpo que más placer le podría sacar. Sí, compra-venta de los cuerpos.

Y ese acto capitalista no cae en desuso, al contrario, crece, se expande, toma nuevos tiempos y espacios, toma otros escenarios de nuestras rutinas hasta ahora asexuados. La presentadora del informativo, el número uno del deporte de moda, el chico que anuncia ese coche, el cartel de los helados y el cantante de la última canción de la campaña de rebajas. Espacios atemporales, deslocalizados, casi inmateriales, fugaces, fragmentarios, que se llenan de cuerpos y más cuerpos.

Pareciera que esos espacios expanden hasta casi el infinito los límites antes tan estrechos de los cuerpos. Y estás a miles de kilómetros. Pero tú y yo tenemos una cámara, un ordenador, teclado, micrófono. Y nos conectamos (que no relacionamos) habitualmente. Y nuestro sonido y nuestra imagen, con sólo nuestros cuerpos (cuerpos, nada más) se materializan en ese espacio que no está en ningún lugar y que no viene desde ni va hacia ningún momento más allá de la propia conexión.

Con los cuerpos ofrecidos, adquiridos (la compra-venta) pronto acuden a nuestra materia todo el deseo, todo el disfrute, todo el placer, todo el orgasmo, toda la pasión. Y alrededor de tu cuerpo y del mío no está ni mi cuerpo ni el tuyo. No hay nada. Sólo otras materias, sólo objetos. Y esa pantalla vuelve a ser sólo materia asexuada, inanimada, cuando hace tan sólo un instante era todo: era cuerpo, cuerpo, cuerpo y más cuerpo. Y más cuerpo. Sin límites. Todo cuerpo.

(Pensando si los cuerpos, si límites…)

sexo

31
May
09

La otra mitad de mí (Basilio Pozo-Durán)

La otra mitad de mí (Basilio Pozo-Durán)

Se arrastra, escarba, arranca raíces, descubre cuevas y no quiere saber nada. Sólo desea. No conoce, siente. Toca, se deja tocar, lame, golpea, aprieta y, al final, acaricia el fruto líquido de su sexo como al ser vivo más frágil de toda la existencia.

Sueño que llueve por dentro de todo mi cuerpo, que se desata una tormenta en mi interior descargando tu flujo en infinitas gotas de placer, como floración que no acabara, con la rosa excitada a punto de abrirse al sol.

Busco a golpe de clic sexo que sea más sexo que ningún otro. No quisiera palabras ni gemidos, rostro ni cabello, manos tampoco. Sólo sexo, dos o más, más de tres y de cuatro. Toda una habitación de sexos por el suelo, empujándose por las paredes. Sin muebles, alfombras ni lámparas. Sí ventanas. Muchas. En todas las paredes. Con una luz blanca de mediodía entrando por ellas. Y niños y mayores; creyentes y ateos; mendigos y corredores de bolsa mirando por ellas mientras chupan helado, con la mirada pasiva y condescendiente como si estuvieran mirando la televisión.

Y dentro de la habitación los sexos. Ni siquiera cuerpos. Sólo sexos. Penes y vaginas. Anos y penes. Bocas y anos. Vaginas y bocas. Lenguas y anos. Penes y bocas. Vaginas y vaginas. Penes y penes. Senos y penes. Bocas y senos. Senos y senos.

Con cada otra mitad arrastrándose sobre la otra mitad. Sexo y sexo. Dos sexos en guerra buscando un tercero. Es el deseo que una vez perdieron y que todavía siguen buscando en esa otra mitad que nunca les deja satisfechos.

Es un completo en media hora que no llega a cien euros. A las seis de la tarde hay hora feliz con segunda copa gratis. Afuera la otra mitad de mí espera para llevarme de vuelta a la ciudad. Una familia. Un trabajo. Unas amistades. Y yo soñando con esa habitación, sólo de sexos.

Esta mañana llegaré tarde al trabajo, me demoré corriéndome en el baño. Me pareció ver al hijo de la vecina observándome por la ventana.

24
Abr
09

La foto de Soraya Sáenz de Santamaría en una web porno de contactos (Basilio Pozo-Durán)

La foto de Soraya Sáenz de Santamaría en una web porno de contactos (Basilio Pozo-Durán)

Anoche me volvieron a dar las tantas. Debió ser por el refresco con cafeína que tomé. Empecé a buscar algún vídeo chulo en un portal de vídeos porno. Me apetecía de latinas amateur. Encontré uno grabado con el móvil. Dos de la prepa se la metían por el culo y por la boca a una chava que fingía sentir dolor.

Siempre me detengo a mirar los comentarios, por si hay alguno ingenioso que me haga reír, aunque a menudo son mensajes de contactos o de publicidad de otras webs porno. Uno decía: entra y exhíbete, entra en contacto con gente que busca lo mismo que tú, esperamos tus fotos en (y enlazaba a la página correspondiente).

Era una web porno de contactos, mayoritariamente de heteros mostrando su polla a algún que otro chico que se ponía nombre de chica con foto de alguna teen siliconada. No encontré nada que realmente pudiera excitarme. Di al apartado de “nuevas chicas registradas”, pinché en “MARIA18″. Hacía sólo unas horas que se había registrado en la web y sólo tenía una foto como perfil.

Pero ¡qué foto! En una atmósfera de película de Garci, con unos cortinajes al fondo por los que se colaba una luz blanca. Y la chica por los suelos, apoyada en un no sé qué de estructura metálica que yo quiero que sea el asiento de una silla de ruedas. Sus piernas, una estirada y otra flexionada mostrando orgullosa una hermosa rodilla. La habría preferido con tacones, pero no sé por qué me entraron ganas de empezar a chuparla justo por ahí, desde sus pies desnudos. Un vestido oscuro como con tirantes hasta donde empieza el pecho. Y su pequeña melena un poco alborotada, como de haber estado jugando a médicos por toda la estancia. Y una mirada de quien se sabe observada, deseada.

¿Lo mejor de todo? Que sé quien es, es una política joven y muy conocida. Y que cuanto más asco me da su ideología más me pone en esa fotografía. Supongo que tendré que volver a visitar esa web, al principio aparentemente nada interesante y ahora tan irresistible como Soraya en el periódico más facha de este país.

soraya

(clic aquí para ir al perfil de “MARIA18″ en esa web)